El lenguaje corporal que te hace perder la pareja

Dicen que el cuerpo no miente: esa es la idea que subyace en el estudio del lenguaje corporal. Ante ciertos gestos y actitudes reaccionamos como ante una mentira evidente, y es que contamos con un desciframiento automático de los embustes que el cuerpo revela. De manera que nuestro cuerpo puede traicionarnos al encontrarnos con la mujer de nuestros sueños. Cuida tu lenguaje corporal… O ella pasará de ti.

He estado estudiando las señales de atracción del lenguaje corporal y puedo decir con confianza que las señales de lenguaje corporal son completamente incomprendidas por más del 90% de los que escriben sobre ello.

Cuando se buscan las señales de atracción del lenguaje corporal es muy común hoy en día encontrar consejos inferiores como “Los ojos son ventanas al alma” o “Si a alguien le gustas, intentará tocarte”.

Después de filtrar las tonterías, los consejos inferiores y los que se pueden concluir fácilmente se me ocurrió una lista de señales de atracción del lenguaje corporal tanto para hombres como para mujeres que puedes utilizar para detectar rápidamente a las personas que se sienten atraídas por ti con gran precisión.

¿Qué es lo que tu cuerpo NO debe hacer?

Cabeza agachada. Si sueles tener la mirada clavada en el piso y evitas mirar a la gente a los ojos, entonces parecería que no tienes una buena noción de ti mismo. Y es un hecho que las mujeres evaden a los problemático hombres con una baja autoestima.

Rigor excesivo. Ser demasiado serio transmite el mensaje de que no tienes una buena opinión de nadie, que eres inalcanzable o que tu vida es un infierno. Hay que sonreír más.

Contacto visual. Mirar a los ojos de la persona con la que se habla es necesario, pero no todo el tiempo. Evita que se asuste desviando la mirada hacia otros lugares mientras hablas, y sólo mírala a los ojos cuando sea indispensable y quieras profundizar tu conexión con ella. Recuerda lo que los ojos revelan.

La joroba. Si eres alguien que intenta que no le noten reduciendo tu tamaño al caminar inclinado, como un jorobado, mala idea: en efecto, harás que no te note tampoco ella, y que juzga que careces de importancia como persona.